Educación para el Paciente · Guía del Procedimiento

Ablación por Radiofrecuencia

Cervical (cuello) · Torácica (espalda media) · Lumbar (espalda baja)

Entendiendo la ablación por radiofrecuencia

¿Qué es la ablación por radiofrecuencia de las ramas mediales?

La ablación por radiofrecuencia (RFA), también llamada neurotomía por radiofrecuencia, trata el dolor de las articulaciones facetarias mediante calor controlado que interrumpe las señales de dolor transmitidas por los nervios de las ramas mediales. Estos pequeños nervios transmiten señales desde las articulaciones facetarias ubicadas en la parte posterior de la columna.

El procedimiento se realiza con guía de rayos X en tiempo real (fluoroscopia). Después de confirmar el nervio objetivo mediante pruebas de estimulación, se calienta una pequeña zona del nervio a través de una aguja especializada. El procedimiento no extirpa una articulación, no fusiona la columna y no trata un problema de disco.

El objetivoProporcionar alivio más duradero del dolor axial del cuello, espalda media o espalda baja después de que los bloqueos diagnósticos de las ramas mediales hayan indicado que las articulaciones facetarias probablemente son la fuente del dolor.

¿Qué beneficios pueden ocurrir?

  • Disminución del dolor y la rigidez relacionados con las articulaciones facetarias.
  • Mejor capacidad para estar de pie, caminar, girar el cuello, dormir, hacer ejercicio, participar en terapia y realizar actividades cotidianas.
  • Algunos pacientes también pueden reducir el uso de medicamentos para el dolor.

¿Cuándo notaré alivio?

El anestésico local puede producir adormecimiento breve el día del procedimiento. El beneficio de la RFA no es inmediato. El dolor posterior al procedimiento puede ocultar temporalmente la mejoría; el alivio suele desarrollarse durante 1 a 3 semanas y puede seguir mejorando durante 4 a 6 semanas.

Riesgos y posibles efectos secundarios

La mayoría de los efectos son leves y temporales. Las complicaciones graves son poco frecuentes, pero pueden ocurrir.

  • Comunes/temporales: dolor local, moretones, espasmo muscular, aumento temporal del dolor, sensación de ardor o sensibilidad similar a una quemadura solar, adormecimiento, mareo, desmayo o dolor de cabeza.
  • Poco comunes/raros: infección, sangrado o hematoma, reacción alérgica, neuritis o dolor nervioso prolongado, nuevo adormecimiento o debilidad, lesión de un nervio o vaso sanguíneo cercano, quemadura de la piel o empeoramiento persistente del dolor.
  • Los procedimientos torácicos conllevan un riesgo muy raro de colapso pulmonar. Los procedimientos cervicales tienen riesgos raros adicionales, como dificultad con el equilibrio, lesión vascular o nerviosa y debilidad de los músculos extensores del cuello después de tratamiento bilateral o de múltiples niveles. La parálisis, el accidente cerebrovascular o la muerte son extremadamente raros.

Cómo prepararse

Medicamentos anticoagulantes y antiplaquetarios

No suspenda medicamentos por su cuenta

Informe a Renova Pain sobre todos los anticoagulantes y medicamentos antiplaquetarios. Las instrucciones dependen de la región tratada, el medicamento y su riesgo individual. Renova Pain le dará un plan específico y, cuando corresponda, lo coordinará con el médico que prescribe el medicamento.

Para la RFA cervical se presta especial atención al riesgo de sangrado. No suspenda ni reinicie aspirina, clopidogrel/Plavix, warfarina, apixabán/Eliquis, rivaroxabán/Xarelto, dabigatrán/Pradaxa, enoxaparina/Lovenox u otro anticoagulante sin instrucciones específicas.

AINEs

No suspenda ibuprofeno, naproxeno, meloxicam, diclofenaco, celecoxib u otros AINEs a menos que Renova Pain le indique específicamente hacerlo.

Medicamentos GLP-1 y sedación

Si usa Ozempic®, Wegovy®, Mounjaro®, Zepbound®, Trulicity®, Victoza®, Saxenda®, Rybelsus® o un medicamento similar, informe al equipo sobre su horario, última dosis, cambios recientes de dosis y cualquier náusea, vómito, dolor abdominal, distensión o estreñimiento. Siga las instrucciones individualizadas del equipo de anestesia.

El día del procedimiento

Siga las instrucciones de ayuno del centro si recibirá sedación.

Si recibe sedación, haga arreglos para que un adulto responsable lo lleve a casa.

Tome únicamente los medicamentos de la mañana que hayan sido aprobados, con un pequeño sorbo de agua.

Avísenos si tiene fiebre, infección, antibióticos recientes, embarazo posible, una herida o sarpullido cerca del área del procedimiento, o síntomas neurológicos nuevos.

Recuperación después de la RFA

Es común tener dolor, sensibilidad, espasmo muscular o un aumento temporal del dolor durante varios días. Algunas personas presentan sensibilidad tipo quemadura solar o adormecimiento sobre el área tratada.

Vendaje
Puede retirar la curita o vendaje pequeño después de 24 horas, a menos que Renova Pain le indique lo contrario.
Ducha
Puede ducharse después de 24 horas. Evite frotar directamente los sitios de las agujas.
Baño / piscina / jacuzzi
No se sumerja en una bañera, piscina o jacuzzi durante 5 días.
Actividad
Realice actividad ligera el día del procedimiento. Aumente gradualmente según su tolerancia y las instrucciones de Renova Pain.
Conducir
Si recibió sedación, no conduzca durante al menos 24 horas.

¿Cuánto dura y cuándo puede repetirse?

El alivio suele durar aproximadamente 6 a 12 meses y, en algunos pacientes, más tiempo. El nervio tratado puede regenerarse, por lo que el dolor puede regresar.

La RFA puede repetirse cuando el dolor facetario regresa y el tratamiento previo produjo alivio significativo y duradero. La necesidad y el momento de repetirla se determinan de forma individual según sus síntomas, función, respuesta previa y requisitos clínicos o del seguro.

Cuándo llamar

Llame a Renova Pain si presenta fiebre, escalofríos, enrojecimiento creciente, calor, hinchazón, drenaje, dolor intenso o rápidamente progresivo, dolor de cabeza intenso, nuevo adormecimiento o debilidad, dificultad para caminar u otros síntomas preocupantes.

Emergencia

Llame al 911 o acuda al departamento de emergencias más cercano si presenta parálisis nueva, pérdida del control intestinal o de la vejiga, debilidad rápidamente progresiva, pérdida del conocimiento, dolor de pecho o dificultad para respirar.